Banderas, patrulleras y hospitales.
Arturo
Villareal tenía 29 años y se encontraba en el velorio de un amigo suyo de la
facción ‘Comando’ de la hinchada organizada del club Cerro Porteño, Matías
Ortellado (23), quien había sido asesinado dos días atrás por otro hincha del
mencionado club.
Durante el funeral, Villareal cayó al
suelo y convulsionó de forma repentina. Era la noche del martes 21 de mayo del
2019 y Arturo Villarreal ya era trasladado en patrullera al centro de salud, inconsciente.
Uno de los oficiales lo reconoció y exclamó mientras conducía: ‘¡El famoso Aarón!'
Arturo tenía 70 denuncias por robo y en
una ocasión asesinó a una de sus víctimas. Una enfermera del Hospital de Lambaré también
lo reconoció y exclamó: ‘¡El famoso Aarón!’. Arturo murió. Su vida se esfumó en
el pasillo del hospital, entre sirenas y voces de otra gente, de otras vidas. Se sospecha de una sobredosis.